De tierna mujer echada entre las flores Se adivinaba la estación oculta por el ansia de las lluvias nocturnas, por los cambios de las nubes en el cielo, undosas leves cunas; y yo estaba muerto. Una ciudad suspendida en el aire era mi último exilio, y en torno me llamaban las suaves mujeres de otros tiempos, y la madre, renovada por los años, con su dulce mano escogía entre las rosas y con las más blancas ceñía mi cabeza.
Afuera era de noche y los astros precisos seguían ignotos caminos en curvas de oro y las cosas vueltas fugitivas me llevaban a rincones secretos para hablarme de jardines abiertos de par en par y del sentido de la vida; pero a mí me dolía la última sonrisa
de tierna mujer echada entre las flores. Salvatore Quasimodo
holaaa.. sola pasaba para desearte una hermosaa feliz navidad y un prospero año entrante... dios te bendigaa y que el exito ilumineeee... nos vemos.. besos..
fea que la estes pasando fino sip qidate tk.... a por cierto estoy trabajando jaja y no es lo q hago siempre es con un evento del gobierno y la cantv.... je bueh mi fea cuidate q la estes pasando bueno es vergaaaa!!!! y sigue con tu tour..... pero no te quedes tanto ;)
oliizh pzh pazhaba pol aquiii a dejarte mii zhupel zhaludiito ezhpelo que ezhtezh biien chiiido bueno me largo bezhiitozh de caramelo muakkkkkkkkkkkkkk (//_*)...
DIOS COMO ES POSIBLE QUE PUEDA EXISTIR TANTA BELLESA EN UNA SOLA PERSONA....DE VERDAD ERES PRECIOSA ANDREINITA.....DIOS GUARDE Y VENDIGA TANTA HERMOSURA.....MUUA......MUCHOS BESOS Y CUIDESE CORAZON.....
Se adivinaba la estación oculta
por el ansia de las lluvias nocturnas,
por los cambios de las nubes en el cielo,
undosas leves cunas;
y yo estaba muerto.
Una ciudad suspendida en el aire
era mi último exilio,
y en torno me llamaban
las suaves mujeres de otros tiempos,
y la madre, renovada por los años,
con su dulce mano escogía entre las rosas
y con las más blancas ceñía mi cabeza.
Afuera era de noche
y los astros precisos seguían
ignotos caminos en curvas de oro
y las cosas vueltas fugitivas
me llevaban a rincones secretos
para hablarme de jardines abiertos de par en par
y del sentido de la vida;
pero a mí me dolía la última sonrisa
de tierna mujer echada entre las flores.
Salvatore Quasimodo